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Borja Iglesias ironiza sobre un posible saludo con Trump en la final del Mundial: "No tengo ganas de que me metan en la cárcel"

Borja Iglesias ironiza sobre un posible saludo con Trump en la final del Mundial: "No tengo ganas de que me metan en la cárcel"

El delantero de la selección española Borja Iglesias ha dejado una de las declaraciones más comentadas en la previa de la final del Mundial 2026 entre España y Argentina. Preguntado por la posibilidad de saludar al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante la ceremonia de entrega de medallas en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, el futbolista respondió con una mezcla de humor y sinceridad: "No tengo ganas de que me metan en la cárcel". La escena se ha producido durante una entrevista concedida a la revista Panenka, donde los periodistas han trasladado al atacante una pregunta enviada por un seguidor a través de las redes sociales. La cuestión ha hecho referencia a un momento que, en caso de participar en la ceremonia posterior al encuentro, será prácticamente inevitable: el saludo protocolario a las autoridades presentes, entre ellas Trump. 🇪🇸 ¿SALUDO A DONALD TRUMP? 🗣️ @BorjaIglesias9: "Espero saludarlo en un momento en el que estemos todos muy contentos, que pase muy rápido y olvidarme. No es el momento de generar polémicas, la gente sabe perfectamente cómo opino pero no tengo tanto poder". 🌎 #DQPV47 pic.twitter.com/lPmAyZhtxX — Panenka (@RevistaPanenka) July 17, 2026 Lejos de esquivar la cuestión, Iglesias ha respondido en tono distendido, aunque ha dejado entrever la incomodidad que le genera esa posibilidad. "Sí, a ver, no tengo ganas de que me metan en la cárcel", ha bromedo inicialmente antes de desarrollar su reflexión. El delantero, que forma parte de la convocatoria de 26 futbolistas de Luis de la Fuente para disputar el Mundial, ha reconocido que incluso había imaginado ese instante. "Es algo que he pensado, que me lo he podido incluso imaginar. Espero saludarlo en un momento en el que estemos todos muy contentos, que pase muy rápido y olvidarme", ha confesado. A pesar de haber contado con pocos minutos sobre el terreno de juego durante el campeonato, Borja Iglesias se ha consolidado como una de las figuras más queridas del vestuario español. Su cercanía con el resto de compañeros y el ambiente que transmite dentro del grupo le han convertido en uno de los referentes del buen clima que ha acompañado a la selección durante todo el torneo. Sin embargo, el atacante ha dejado claro que no quiere convertir un posible saludo institucional en un motivo de controversia. "A veces hay que olvidarse de los momentos vividos también", ha afirmado, para añadir que no considera que ese escenario sea el adecuado para generar una nueva polémica. "La gente ya sabe cómo opino" Iglesias también ha recordado que sus posiciones sobre diferentes cuestiones sociales y políticas son sobradamente conocidas. En los últimos años ha mostrado públicamente su compromiso con distintas causas y no ha dudado en expresar sus opiniones cuando lo ha considerado necesario. No obstante, ha reconocido que existen situaciones en las que el margen de actuación es limitado. "La gente ya sabe cómo opino y me encantaría hacer muchas cosas, pero la realidad es que, aunque la gente piense que soy todopoderoso, no tengo tanto...

El delantero de la selección española Borja Iglesias ha dejado una de las declaraciones más comentadas en la previa de la final del Mundial 2026 entre España y Argentina. Preguntado por la posibilidad de saludar al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante la ceremonia de entrega de medallas en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, el futbolista respondió con una mezcla de humor y sinceridad: "No tengo ganas de que me metan en la cárcel". La escena se ha producido durante una entrevista concedida a la revista Panenka, donde los periodistas han trasladado al atacante una pregunta enviada por un seguidor a través de las redes sociales. La cuestión ha hecho referencia a un momento que, en caso de participar en la ceremonia posterior al encuentro, será prácticamente inevitable: el saludo protocolario a las autoridades presentes, entre ellas Trump. 🇪🇸 ¿SALUDO A DONALD TRUMP? — Panenka (@RevistaPanenka) July 17, 2026 🗣️ @BorjaIglesias9: "Espero saludarlo en un momento en el que estemos todos muy contentos, que pase muy rápido y olvidarme. No es el momento de generar polémicas, la gente sabe perfectamente cómo opino pero no tengo tanto poder". 🌎 #DQPV47 pic.twitter.com/lPmAyZhtxX Lejos de esquivar la cuestión, Iglesias ha respondido en tono distendido, aunque ha dejado entrever la incomodidad que le genera esa posibilidad. "Sí, a ver, no tengo ganas de que me metan en la cárcel", ha bromedo inicialmente antes de desarrollar su reflexión. El delantero, que forma parte de la convocatoria de 26 futbolistas de Luis de la Fuente para disputar el Mundial, ha reconocido que incluso había imaginado ese instante. "Es algo que he pensado, que me lo he podido incluso imaginar. Espero saludarlo en un momento en el que estemos todos muy contentos, que pase muy rápido y olvidarme", ha confesado. A pesar de haber contado con pocos minutos sobre el terreno de juego durante el campeonato, Borja Iglesias se ha consolidado como una de las figuras más queridas del vestuario español. Su cercanía con el resto de compañeros y el ambiente que transmite dentro del grupo le han convertido en uno de los referentes del buen clima que ha acompañado a la selección durante todo el torneo. Sin embargo, el atacante ha dejado claro que no quiere convertir un posible saludo institucional en un motivo de controversia. "A veces hay que olvidarse de los momentos vividos también", ha afirmado, para añadir que no considera que ese escenario sea el adecuado para generar una nueva polémica. "La gente ya sabe cómo opino" Iglesias también ha recordado que sus posiciones sobre diferentes cuestiones sociales y políticas son sobradamente conocidas. En los últimos años ha mostrado públicamente su compromiso con distintas causas y no ha dudado en expresar sus opiniones cuando lo ha considerado necesario. No obstante, ha reconocido que existen situaciones en las que el margen de actuación es limitado. "La gente ya sabe cómo opino y me encantaría hacer muchas cosas, pero la realidad es que, aunque la gente piense que soy todopoderoso, no tengo tanto poder para enfrentararme a según qué cosas. Es complicado, la verdad", ha concluido. Sus palabras han llegado a pocas horas de una final histórica en la que España buscará proclamarse campeona del mundo frente a Argentina. Más allá del resultado deportivo, la presencia de Donald Trump en la ceremonia de entrega de medallas ha despertado la curiosidad sobre cómo reaccionarán algunos de los jugadores, especialmente aquellos que en otras ocasiones han mostrado públicamente posturas críticas en asuntos políticos o sociales. Con su respuesta, Borja Iglesias ha optado por rebajar la tensión con una dosis de ironía, dejando claro que, llegado el momento, su prioridad será disfrutar de una cita histórica con la selección española y evitar que un gesto protocolario eclipse lo verdaderamente importante: la posibilidad de levantar el título mundial.

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