José María Camarero, experto en economía: "Los incendios pueden provocar que los seguros de la casa se vuelvan más caros, porque las aseguradoras van a calcular más cosas para el precio de la prima"
Los grandes incendios forestales no solo dejan un enorme impacto ambiental y humano. También terminan afectando al bolsillo de millones de ciudadanos, incluso de quienes nunca han sufrido un incendio. Así lo advierte el periodista económico José María Camarero durante su intervención en La Tarde, de COPE, donde explica que el aumento de los grandes fuegos puede traducirse en un encarecimiento de los seguros del hogar. "Los incendios pueden provocar que los seguros de la casa se vuelvan más caros, porque las aseguradoras van a calcular más cosas para el precio de la prima", afirma el experto en economía de bolsillo. Su análisis llega mientras España afronta otro verano marcado por los incendios forestales y con miles de hectáreas ya calcinadas en distintos puntos del país. Para Camarero, el problema va mucho más allá del coste de apagar las llamas: las consecuencias económicas terminan afectando a empresas, trabajadores, administraciones públicas y también a las familias. Durante la entrevista, Camarero recuerda un estudio elaborado por Allianz que analiza el impacto económico de las altas temperaturas. "A partir de los 30 grados de temperatura media empieza a distorsionarse la economía", explica. Según señala, el calor extremo reduce la productividad laboral, incrementa el gasto sanitario y provoca un mayor número de bajas laborales, especialmente en sectores como la agricultura o la construcción, donde buena parte del trabajo se desarrolla al aire libre. A ello se suma el incremento del riesgo de incendios forestales, cuya extinción exige cada año un esfuerzo económico cada vez mayor. El periodista insiste en que el verdadero ahorro está en la prevención. Recuerda que numerosos expertos forestales llevan años defendiendo que invertir antes del verano resulta mucho más rentable que actuar cuando el fuego ya se ha descontrolado. "Por cada euro invertido en prevención se pueden ahorrar hasta cien euros en la extinción", resume. Sin embargo, lamenta que estas inversiones no siempre reciban la atención suficiente. "La prevención no es atractiva electoralmente y no ocupa titulares", afirma. En su opinión, esa falta de planificación explica en parte que cada verano aumenten tanto el número como la gravedad de los incendios. Camarero también destaca que la innovación ofrece herramientas cada vez más eficaces para detectar incendios antes de que se propaguen. Habla de drones térmicos capaces de localizar focos de calor, satélites que identifican incendios desde el espacio, sensores instalados en los montes para detectar humo y sistemas de inteligencia artificial que analizan variables como el viento, la sequedad de la vegetación o la temperatura. "Todo ese recorrido, incluso antes de que salte la alarma, puede ayudarnos a actuar con mucha más rapidez", explica. A su juicio, invertir en estas tecnologías supone una de las medidas más rentables para reducir el impacto económico de los grandes incendios. Durante la conversación, el periodista aborda otra de las quejas habituales del mundo rural: las dificultades administrativas para limpiar los montes. Aclara que las zonas especialmente protegidas solo pueden ser gestionadas por las administraciones competentes, pero recuerda que los propietarios de terrenos privados sí tienen la obligación de mantener sus fincas limpias. El problema, según explica, es la complejidad de los trámites. "No existe una normativa única. Depende de cada comunidad autónoma e incluso de muchos ayuntamientos", señala. Antes de realizar determinadas labores es necesario solicitar autorizaciones, un proceso que muchos propietarios consideran excesivamente lento y burocrático. Uno de los mensajes más relevantes de la entrevista llega al hablar del mercado asegurador. Camarero explica que las compañías revisan cada año las estadísticas de siniestralidad para calcular el precio de las primas. "Si las aseguradoras ven que hay más posibilidades de incendios, eso repercutirá en los cálculos actuariales para fijar el precio del seguro", afirma. En otras palabras, aunque una vivienda nunca haya sufrido un incendio, el incremento del riesgo general puede terminar encareciendo el coste del seguro del hogar. El experto también aclara una duda frecuente entre los afectados por este tipo de catástrofes. A diferencia de lo ocurrido con otros desastres naturales, como algunas inundaciones extraordinarias, los incendios forestales no están cubiertos por el Consorcio de Compensación de Seguros. "La cobertura dependerá exclusivamente de lo que tenga contratado cada propietario con su aseguradora", explica. Por ello, recomienda revisar las pólizas y conocer exactamente qué daños cubren antes de que ocurra un siniestro. Finalmente, lanza un mensaje de tranquilidad para quienes hayan perdido la documentación de su vivienda durante un incendio. "Las escrituras se pueden recuperar. Los notarios están precisamente para ayudar en estas situaciones", recuerda. Para Camarero, la prioridad siempre debe ser proteger la vida de las personas. Los documentos, insiste, pueden volver a obtenerse, pero la prevención sigue siendo la herramienta más eficaz para evitar que cada verano los incendios vuelvan a dejar una factura humana y económica todavía mayor.
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