La ciudad andaluza que enamoró al autor de 'La Sirenita': "En ninguna otra ciudad española he llegado a sentirme tan feliz"

"En ninguna otra ciudad española he llegado a sentirme tan dichoso y tan a gusto". Con esa emoción y admiración definió el escritor danés Hans Christian Andersen, autor de cuentos universales como 'La Sirenita' o 'El Patito Feo', su estancia en una de las ciudades más emblemáticas y visitadas de toda Andalucía: Málaga.
"En ninguna otra ciudad española he llegado a sentirme tan dichoso y tan a gusto". Con esa emoción y admiración definió el escritor danés Hans Christian Andersen, autor de cuentos universales como 'La Sirenita' o 'El Patito Feo', su estancia en una de las ciudades más emblemáticas y visitadas de toda Andalucía: Málaga. El poeta y escritor ha pasado a la historia por escribir obras de fama mundial como 'El soldadito de plomo', 'La princesa y el guisante', 'Pulgarcita' o 'La reina de las nieves', en la que se basa la famosa película de 'Frozen'. Pero estas no eran las únicas historias que le gustaban escribir al autor, sino que durante su trayectoria abarcó diferentes temáticas y narrativas, lo que le llevó a recorrer España para recoger sus experiencias en su obra 'Viaje por España', publicada en 1863. Esto le llevó a visitar Málaga durante 15 días en octubre de 1862 y quedar cautivado por la belleza que observó en "el mar, la luz y su gente", que afirmó que eran "amables y comprensivos". Así lo dejó escrito en su guía de viajes sobre España, en la que afirmó: "En ninguna otra ciudad española he llegado a sentirme tan dichoso y tan a gusto como en Málaga". "He encontrado mi propio modo de vivir", señaló el escritor sobre esta tierra que logró cautivarle con "la naturaleza, el mar abierto y algo aún más importante, gente amable". "En ningún sitio me sentí tan bien, no llegué a sentirme en un país extranjero", recalcó el literato, que durante su estancia disfrutó del ocio nocturno de la Málaga del siglo XIX desde su alojamiento, en la antigua Fonda de Oriente, un hotel de estilo francés en el que en la actualidad se puede encontrar una placa que recuerda la visita del escritor. En esta placa aún se puede leer el mensaje que escribió Andersen sobre Málaga: "En ninguna parte de España me sentí tan feliz y tan en casa como en Málaga. Las costumbres de sus gentes, su temperamento, el ancho mar, todo ello tan necesario y rico para mí, lo encontré allí". Junto a esto, se puede continuar leyendo: "Y es más, encontré algo todavía más importante: gente amable y comprensiva". Entre los lugares que lograron hacerse un hueco en el corazón del escritor destacan también el desaparecido Teatro Principal, el Cementerio Inglés, del que afirmó que era como "pasear por el paraíso", y la Catedral de Málaga, que comparó con "una imponente montaña de mármol". Hoy, su figura permanece en la Plaza de la Marina, donde una escultura de bronce lo representa con sombrero y maleta de viaje, con la mirada puesta en la ciudad que le hizo sentir que ese no era un destino más, sino un espacio de calma, alegría y cercanía que permanecería para siempre en su recuerdo.
This is a summary. Read the full article at the original source.
Read full article at elcorreoweb_es
