La verdadera amistad es compartir el alma

Un grupo de ex compañeras del Normal lleva más de 40 años de una amistad que se fortaleció con el paso del tiempo. Celebran encontra...
Un grupo de ex compañeras del Normal lleva más de 40 años de una amistad que se fortaleció con el paso del tiempo. Celebran encontrarse y saber que, incondicionalmente están cada vez que es necesario.MARIO VEGAEn esta época donde cualquiera aprieta una tecla del celular y nos suma a una lista seguidores; o donde un pulgar hacia arriba pretende reemplazar un abrazo; o cuando en un día especial alguien nos saluda con un emoticon, la palabra amigo/a le quedaría absurdamente grande a casi todo el mundo. Porque parecer ser nos hemos vuelto coleccionistas de caras digitales, de saludos virtuales que no abrigan a nadie cuando refresca en La Pampa.Separar la paja del trigo.La semana que pasó se celebró el Día del Amigo/a, y este mes de julio es considerado el “Mes de la Amistad”. Las celebraciones, promociones y reuniones se extienden y, hay que admitir, es una fecha que se impone para ponernos sentimentales. Pero quizás sería muy bueno que además nos sirva para hacer un inventario honesto de los afectos.Para separar la paja del trigo como comunmente se dice. Porque sino podría pasar eso de confundir ocasionales compañeras y compañeros de ruta con quienes son verdaderos puntales de nuestra existencia.Compartir el alma.Y no es menor la diferencia. Mirando en el muestrario de la vida me digo que estamos rodeados de personas conocidas, muy conocidas, y por hermanas o hermanos de elección. Eso me parece.Los conocidos serían los que están de paso. Esas personas que nos cruzamos en la calle, o que nos atienden en un comercio; o tal vez alguien con quien compartimos el ascensor y nos habla del clima porque no tenemos otro tema en común. Es sí gente con la que se comparte un espacio, pero no el alma. En mi caso los muy conocidos son los del picadito del fútbol de los sábados, los de los asados, los compañeros de trabajo con los que nos reímos de algo o compartimos un café. Ahí hay afecto y códigos, pero cuidado, pueden ser sólo amigos de ocasión.Los de verdad.Amigas y amigos de verdad, pertenecen a otra categoría. Son esas personas que no necesitan que les expliques nada porque leen en la mirada lo que te sucede antes que abras la boca. Aparecen cuando se apagan las luces de la fiesta y queda el desorden; bancan el silencio.Si te pasa una mala no te mandan un mensaje de compromiso. Se acercan a la cocina de tu casa, te ceban un mate amargo y te dicen: “Bueno, ¿y ahora cómo salimos de esta?”.La amistad real es un pacto silencioso de lealtad absoluta. Un territorio libre de caretas donde uno puede mostrarse roto o vulnerable, sabiendo que del otro lado no hay un juez, sino un refugio.Por eso, qué valor puede tener ese mensaje colectivo que recibimos de un grupo de WhatsApp. Eso es cortesía, no es amistad.Ese grupo del Normal.Hay un grupo de amigas –debe haber muchos como ese, supongo-- que conserva una amistad de más de 40 años nacida en las aulas del Colegio Normal de Santa Rosa, desde donde egresaron en 1987.Obviamente, terminada esa etapa, la vida las llevó por distintos caminos, pero el vínculo lejos de desgastarse se afianzó. “Nos fuimos aceptando en nuestras nuevas versiones. Todas crecimos e incorporamos vivencias distintas, pero nos seguimos encontrando y eligiendo”, coinciden en ese razonamiento.Las integrantes.¿Quiénes son? Gabriela Orueta es Maestra jardinera está casada y tiene tres hijos. Vero Miskoff tiene una inmobiliaria, y en breve se recibe de Comunicadora Social; está casada, tiene tres hijas. Andrea Imaz, Contadora, casada, tiene una hija. María Belén Moradas es Auditora Bancaria y Diseñadora de Interiores; está en pareja y tiene un hijo. Carola Ganuza, es Traductora de inglés y docente, esta casada, tiene dos hijas y vive en Bariloche. Cecilia Cardoso es Licenciada en Química Agrícola, casada, dos hijos. Ana Liz Yorio, es maestra jardinera, divorciada, tiene un hijo. Ana Vega, es Diseñadora Gráfica, es divorciada, tiene dos hijos. Vanessa Ranocchia es abogada, casada y no tiene hijos aunque sí muchos sobrinos que ocupan ese lugar. Erica Cazaux, es Farmacéutica, está casada y tiene dos hijos. Silvana Viano, es docente, está casada y tiene dos hijas.Un refugio.Esa amistad que forjaron en la escuela es un pilar emocional invaluable que resiste el paso del tiempo y las distancias. Y ciertamente mantener esos lazos en la adultez no sólo resguarda la memoria de la juventud, sino que también funciona como una red de contención vital para afrontar las distintas etapas de la vida.Guardan la esencia de quiénes fueron antes de las responsabilidades adultas. En este grupo de “chicas” todas conocen la historia completa de cada integrante sin necesidad de explicaciones. Cada una entiende que sostener esa amistad es, en definitiva, proteger el refugio más sincero de sus propias historias.El tiempo pasó.Se conocieron de chicas y mantienen contacto desde el colegio secundario. “Después la vida nos fue llevando por distintos lugares y vivencias: algunas se casaron, otras se casaron y divorciaron, y otras luego del divorcio armaron nueva pareja... Así que hoy algunas están casadas o en pareja y otras solas por elección, pero todas felices con la decisión”, sostienen.El grupo se fue consolidando con el tiempo y por etapas. Porque mientras unas se iban de la ciudad para estudiar, otras se insertaban a trabajar acá. En tanto alguna transitaba la maternidad capaz otra estaba viajando... y así fue pasando el tiempo.Hubo momento de más fluidez de contacto y otros de menos, pero siempre con lugar para el reencuentro con la excusa del día del amigo; o del cumpleaños de alguna; o de la venida de Carola a Santa Rosa, que siempre es motivo de reunión ya que es la única que vive fuera de la provincia (en Bariloche).Vínculo genuino.“Fuimos creciendo nosotras y el vínculo también porque lo supimos alimentar. Y hoy, ya con mas de 50 nos sentimos afianzadas en muchos ámbitos de la vida, y en esta amistad. Que se consolidó por nuestro crecimiento pero también a partir de la pérdida de Lili (Liliana Lorenzo) que es la primera del grupo que ya no está con nosotras. Hoy nuestro vinculo es muy genuino, porque hay mucha confianza. Luego de tantos años, y aún con matices, nos conocemos, así que intuitivamente nos damos cuenta de lo que la otra necesita. Sabemos acompañarnos y contenernos”, aseguran.Cuando Lili enfermó armaron un grupo de WhatsApp para organizarse en sucuidado, “junto con otras amigas de ella porque era muy amiguera. Así que éramos un montón para cuidarla”, cuentan.Núcleo duro.Luego del triste suceso fue Verónica Miscoff quien armó otro grupo ydesde el 4 de julio del 2020 forman parte de “Nucleo Duro”, donde se comunican diariamente.Andrea es la primera en dar el informe climático porque es una de las quemás madruga, pero enseguida todas se reportan con algún comentario o dan una señal de presencia.Dicen que están “todo el tiempo comunicadas. Siempre hay espacio para unos mates, salidas a caminar, encuentros en la casa u oficina de Vero (la anfitriona por excelencia), asados a cargo de Ana (la asadora oficial) y risas aseguradas de la mano de las más cómicas: Ceci y Ana Liz”.Carola, que vive en Bariloche y es la única fuera de la provincia, se esfuerza por venir cada tanto para encontrarse “en vivo” con este lazo, que es de alguna manera la reconexión con su propia esencia e infancia.“Todas tratamos de estar presentes en las situaciones difíciles o tristes; pero también para compartir los logros y momentos de festejos como los cumpleaños, o como seguramente tendremos en breve, cuando a Vero le aprueben su tesis y le entreguen su título de Comunicadora Social”, se anticipan.¿Y qué dicen de la amistad?Cada una da su opinión sobre que es eso de sentirse amigas.Belén: Esta amistad significa muchas cosas, estar en las malas, en las buenas, en todo... Ser siempre un apoyo. Ser entre nosotras personas vitaminas, no personas tóxicas.Vanessa: Creo que el secreto de nuestra larga amistad radica en que todas fuimos aceptando el crecimiento y los cambios de cada una. No nos quedamos con las que éramos en el colegio, sino que nos fuimos aceptando en nuestras nuevas versiones. Todas crecimos e incorporamos vivencias distintas, pero a través del cariño, las pérdidas, la maternidad, los logros profesionales, las caídas, las distancias, los nuevos comienzos y muchas cosas más, nos seguimos encontrando y eligiendo para compartir momentos.Andrea: Esta amistad es nuestro tesoro. Nuestro refugio. Estás bien, lo compartís. Estás mal, te alivia la carga. Nunca estás sola. Para mí, son mis personas indispensables. No puedo pasar un día sin saludarlas o saber como están.Cecilia: Esta amistad de más de 40 años es para mi un regalo de la vida y una bendición. Más allá de diferentes realidades buscamos la manera de contenernos en las buenas y en las malas y le agradezco a Dios que cada estén ahí.Verónica: Me parece que hoy las mujeres no tenemos más miedo de estar solas, y que teniendo buenas amigas no es necesario por mandato estar con una pareja nueva porque así debe ser. Hoy pos separación, viudez etc., los grupos de amigas son el condimento ideal de la vida.Carola: El grupo es una forma de mantener el vínculo con una parte de mi vida, con la infancia, con la adolescencia... Y cuando se mantienen vínculos de afecto de tantos años, una siente que se conecta con una parte esencial de una misma.Ana Liz: La amistad de 40 años es un montón. Nos desencontramos por unos años y nos volvimos a encontrar. Pasaron cosas, hijos, maridos, separaciones, mudanzas, fallecieron algunos padres y madres, nos unimos para viajar y también para cuidar y despedir a una de nosotras. Eso explica por qué nos pusimos este nombre.Erica: Yo entré al grupo más tarde pero es hermoso, es lo más lindo que me ha pasado poder tenerlas a todas. Vengo de un año muy difícil y fue muy valioso para mí contar con ellas. Capaz que no lo demuestro pero me hacen bien y las quiero muchoSilvana: Esta amistad me hace bien porque nos hemos sabido acompañar y sostener en momentos buenos y malos. Las quiero mucho a todas, aunque no lo digo habitualmente porque no soy muy demostrativa.Ana: esta amistad es un lugar de mucha contención, es un refugio. Creo que eso sintetiza un poco estos más de 40 años de amistad.Gaby: la amistad es una suma de momentos, buenos y malos. Lo importante es que sabemos acompañarnos y siempre nos mantenemos unidas. Agradezco ser parte de este grupo.Tiempo compartido. O sueños...Andrea y Ana Liz dicen que hoy, ya superando todas los 50, con un buen trecho recorrido, con la vista puesta en la jubilación o el retiro, las chicas de “Núcleo Duro” miran al futuro con el mismo deseo común: tiempo de calidad y viajes.Quieren que el grupo siga siendo el refugio incondicional ante las tormentas, pero también viajar juntas para “reír hasta que duela la panza. Sabemos que si para alguna de nosotras la suerte viene esquiva están las demás para acompañarla en lo que sea...”.Y sí, bien se puede decir que quienes así se comportan son verdaderas amigas o amigos. Los demás... los demás son solo una hermosa y ruidosa compañía para pasar tal vez un lindo rato.Detrás de las risas de las chicas del “Núcleo Duro”, cuando se juntan, también hay cicatrices, dolores y pérdidas que la vida les fue presentando en el camino. Pero allí radica su mayor fortaleza: el saber que pase lo que pase el abrazo de una de esas hermanas del alma estará allí, presente, sin juzgar.Tiempo compartido.Hoy, con hijos grandes y con algunas empezando a imaginar jubilaciones, retiros o tiempos menos exigidos, el deseo común es sencillo: tener más tiempo para estar juntas. Viajar, encontrarse, sumar historias y seguir disfrutando de la compañía que aprendieron a cuidar. “Que la vida nos mantenga unidas, que nos dé tiempo para compartir más viajes y para disfrutar de encuentros simples, de esos que llenan el alma”, desea Vanessa.Andrea quiere “seguir disfrutando esta amistad para siempre. Y viajar. Y pasar cada vez más tiempo juntas”. Ana Liz imagina llegar juntas a la vejez, “fuertes y saludables”, y también viajar mucho. Belén propone, con el humor que las identifica, “seguir compartiendo la vida, hasta estar todas juntas en un geriátrico”. En definitiva todas tienen un deseo muy claro: que el grupo conserve su lugar de refugio, de alegría y de sosténPor eso, a esa forma silenciosa y firme de quererse le han puesto un nombre preciso: Núcleo Duro.El recuerdo de Liliana.Liliana Lorenzo era profesora de Educación Física, y hoy está siempre presente en cada charla y en cada recuerdo en este grupo de amigas.Y recuerda Vanessa: “Con Lili nos conocimos cuando teníamos 10 años en la colonia de vacaciones de El Prado. Luego nos sentamos juntas toda el secundario y nunca más nos separamos... asi que su ausencia física duele y la extraño, pero siempre esta presente en mi vida. Era una persona esencialmente optimista, positiva y muy espiritual”.Andrea expresa que “está absolutamente dentro de mi corazón y en el ADN de este grupo. La saludo cada día”.Verónica apunta que “siempre la tengo presente, de hecho Si hasta tengo una bufanda que me regaló y cuando la tengo puesta digo hoy traje a Lili...”.Carola afirma que “Lili es un eje conductor que marcó mucho nuestras vidas, y seguimos unidas por su recuerdo”.Ana Liz asegura que “fue el motor del grupo mucho tiempo. La que invitaba, ponía su casa, nos esperaba e hizo que fuéramos más fuertes juntas. No sé si se lo agradecimos pero ella lo sabe y nos cuida desde donde esté”.También Erica cree que “está presente entre nosotras y nos mantiene unidas”.Silvana agrega que “todavía siento su ausencia”. Para Gaby “siempre está presente en cada charla y en cada momento de un tiempo compartido”.Ana también dice que “Lili siempre está muy cerca. La sentimos”.
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