Las zonas tensionadas ya paran alquileres en Gijón: «Un contrato casi cerrado por 700 euros, ahora bajaría a 510»

Las agencias inmobiliarias empiezan a notar un repunte de consultas de propietarios de viviendas en Cimavilla y La Arena «agobiados» por la limitación de rentas en la firma de nuevos contratos
«Teníamos el acuerdo de las dos partes, y hasta estábamos redactando el contrato. Pero ahora la declaración de las zonas tensionadas obliga a ... bajar el precio de ese alquiler casi un 30% y el propietario ha pedido esperar a ver en qué queda el recurso presentado por el Ayuntamiento». Es uno de los casos afectados por la entrada en vigor, desde ayer, del tope a las rentas de alquiler en los nuevos contratos de arrendamiento que se firmen en viviendas ubicadas en los barrios de La Arena y Cimavilla.Se trata de un apartamento en plena plaza de la Soledad que, tras la extinción de un anterior contrato de alquiler, había salido al mercado por 700 euros, precio aceptado por su futuro inquilino. Pero su situación en una de las dos zonas tensionadas de Gijón impide que el nuevo precio supere al de la última renta que se hubiera estuviera pagando por él, con la única posibilidad de aplicar un aumento equivalente al IPC. En la práctica, un tope máximo de 510 euros al mes (190 menos del precio previsto) que ha llevado a su propietario a repensar la operación a la espera de ver si la vía judicial abierta por el Ayuntamiento contra la medida del Principado permite fijar una renta más acorde con el mercado.En la avenida de la Costa, «donde tenemos clientes afectados por la zona tensionada de la Arena mientras el portal de al lado, al pertenecer al Centro, no lo es», un piso de tres habitaciones que había estado alquilado durante veinte años a un inquilino ya fallecido se estaba ofertando estas semanas por 1.200 euros al mes, tras haber sido objeto de una importante reforma que requirió una cuantiosa inversión. Pero con la entrada en vigor de la resolución autonómica, el nuevo contrato no podría superar los 630 euros al mes, al tomarse como referencia una renta que durante dos décadas apenas se le había incrementado a su anterior ocupante. «De momento también nos han pedido quitarlo, para ver qué pasa con el recurso municipal, pero la idea de sus propietarios es pasarlo al mercado de venta, porque si no no les compensa toda la obra que han hecho».Estos dos casos son solo un ejemplo del impacto que ya tiene sobre el mercado inmobiliario la publicación en el Boletín Oficial del Estado de la declaración de las dos primeras zonas tensionada de Gijón, que se suman a otras diez en toda Asturias. Desde hace semanas, «la política que mantuvimos en general con los pisos de Cimavilla y La Arena fue retirarlos del alquiler para comentar cada caso particular con sus propietarios», explican desde la agencia Asturias, que califica el nuevo escenario de «complicado». Y ayer muchas de estas empresas registraron un repunte de consultas con la entrada en vigor de los límites al alquiler en los contratos de nueva suscripción en ambos barrios.«Hay mucho revuelo»«Desde que empezó todo este tema, nos iban pidiendo información a cuentagotas para saber el alcance que tendría la medida, para ver si alquilaban o no, si ponían el piso en venta... Y ahora igual no es un aluvión, pero sí hemos notado ya más consultas y sobre todo, revuelo», señalan desde la agencia Álvarez. La misma palabra eligen desde la agencia La Playa para referirse a una situación «que podría tener el efecto contrario al que pretende la administración y llevar a que muchas viviendas salgan del alquiler de larga estancia y pasen a la venta o al alquiler de temporada». César Nozal añade que «en Gijón la masa más numerosa de propietarios no son fondos de inversión o sociedades patrimoniales, sino que un 90% de las viviendas pertenecen a una persona que tras ahorrar toda su vida ha podido tener dos o tres pisos aparte del suyo y busca alquilarlos».«Los propietarios están agobiados y con mucha incertidumbre y es normal que acudan a las agencias a informarse», señala Katia Domingo, de la agencia Domingo y presidenta de la Asociación de Inmobiliarias de Asturias. «Al final, en lugar de arreglar el mercado en las zonas tensionadas se reducirá la oferta de alquiler. Si un piso que podrías alquilar por 900 euros lo tienes que poner a 500, o lo dejas sin alquilar o lo vendes», añade.
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