Los novilleros Escudero y Torrijos se llevan la tarde en Iscar

Ambos diestros salieron a hombros tras un buen encierro de Río Grande con un público que llenó un tercio de la plaza
Íscar abrió su feria taurina con una gran novillada, en la que Borja Escudero y Juan Alberto Torrijos salieron a hombros ante un buen encierro de Río Grande y con un tercio de entrada. El mexicano Andrés García pechó con el peor lote y se fue de vacío por culpa de la espada. Borja Escudero El diestro alicantino, -triunfador del Circuito Valenciano de Novilladas 2024- inició su actuación con un impresionante recibo de rodillas y elegantes verónicas. En banderillas brilló Curro Javier. En el último tercio se lució el diestro, que caló por naturales sacando el embrujo gitano de su toreo. La espada cayó baja, pero el público, que acudió en un tercio al coso iscariense, pidió con insistencia un trofeo que el usía concedió. El utrero, bien presentado, fue ovacionado. En su encuentro con el cuarto toro, Escudero mostró temple y ejecutó un ramillete de verónicas. Aunque el novillo mostró poca entrega y aspereza, logró construir una faena sólida, ofreciendo naturales de gran profundidad. Su actuación culminó con una estocada casi entera, que le valió otra oreja y el premio de salir en volandas. Andrés García El diestro azteca, que venía de torear los dos días anteriores en La Línea de la Concepción y en Tudela, saludó al segundo toro con un elegante ramillete de verónicas y un quite por delantales mostrando su destreza en el toreo de capa. García desarrolló series de naturales bellamente ejecutadas, conectando con el público. Sin embargo, su actuación se vio empañada por el fallo con la espada resultando silenciada su labor. Brindó la faena a Adolfo Arranz 'El Cholo' (un criador de bueyes de Tudela de Duero que, tiempo atrás, sufrió un grave percance con un toro y se encontraba en el coso en silla de ruedas). Con el que hizo quinto, el hermano de El Payo no pudo lucirse en los lances capoteros ya que el animal, bien presentado, salió suelto. Tras brindar al público, intentó con firmeza contener las bruscas embestidas del de Rio Grande que no se entregó en ningún momento de la lidia. Fue un animal deslucido, al que mató de entera y saludó con una ovación Juan Alberto Torrijos El novillero de Linares, con 22 años, -que en su debut en Las Ventas dio una vuelta al ruedo el pasado 3 de mayo- se presentó ante el tercer utrero con una larga cambiada de rodillas. Brindó a David Luguillano y mostró entrega logrando algunos naturales meritorios. Sin embargo, la falta de empuje del animal limitó la faena. Finiquitó al novillo con media estocada efectiva y recibió una ovación. Eran las 9 de la tarde-noche, y la banda de Iscar, -que suena a gloria bendita- interpretaba el pasodoble Gallito, cuando salió por chiqueros el mejor utrero de un encierro manejable. Torrijos salió decidido a enmendar las brusquedades iniciales para dejarlo como la seda. Los derechazos sonaban a música celestial, además de aderezar la faena con sentidos naturales de mucha profundidad. Hubo un momento de abandono de bravura por parte del animal que, al perder las manos, se echó y hubo que colearlo. Torrijos y su cuadrilla anduvieron listos y el novillero aún pudo sacarle otra tanda que animó al respetable La gran estocada que recetó el jienense ya era merecedora de una oreja que concedió el palco. Pero el público pidió la segunda con mucha fuerza y al final paseó las dos lo que le permitió salir en volandas con su compañero. El novillo fue ovacionado.
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